La importancia de lo que dicen los ciudadanos
Recientemente, podemos hablar del concepto de «escuchar a los ciudadanos» con los políticos, y de que «el ciudadano sea el eje de todos en la política», así como de la «empatía». Sin embargo, al analizar la actitud frente a los graves problemas que pueden surgir en la zona de Andoain, en el cruce de la N-1 y la A-15, como el tráfico, el ruido y la contaminación, parece que estas frases han quedado en el olvido. La política sigue funcionando con una mentalidad del pasado, considerando a los ciudadanos como «ignorantes» y «obedientes», ya que se les pide que voten una vez al año para luego llevar a cabo políticas que no son justas ni razonables.
Los ciudadanos, los que vivimos en el siglo XXI, hemos aprendido a leer bien e interpretar textos, noticias, estudios técnicos, planos y fotografías. Contamos con arquitectos, ingenieros, abogados y profesionales de la representación, y sobre todo, en nuestra comunidad, con vecinos seguros, responsables y experimentados.
Después de leer documentos, realizar consultas con técnicos y revisar los cálculos realizados, me parece excesivo, dada la magnitud del problema, tomar una decisión que afecte a corto plazo, ya que genera problemas en el entorno, inseguridad, mayores distancias, mayor consumo de gasolina, mayor vulnerabilidad y declaraciones que ralentizan la velocidad. Este problema no es solo para Andoain y sus habitantes, sino también para muchos conductores que transitan por la zona, quienes merecen respeto y derechos, al igual que las personas que logran vivir en el siglo XXI.




