¿Una solución a la conexión de Andoain o reinstalar un tapón?
La preocupación de los habitantes de Andoain es si el «proyecto lazo», presentado como una solución para mejorar la conexión entre la N-1 y la A-15, será realmente una solución definitiva. A pesar de haberse presentado históricamente como una solución, son muchos los que consideran que no es una respuesta efectiva para el tráfico, los problemas de contaminación y los problemas urbanísticos que Andoain ha sufrido durante décadas.
Hay una alternativa: «vía alternativa», que estaba prevista para su implementación en 2011, pero ahora parece que no es viable, aunque algunos parámetros podrían ser actualizados. Esta opción permitiría desviar el «tráfico de paso» fuera del núcleo urbano, mejorando así notablemente la calidad de vida.
No se trata solo de mover coches de un lugar a otro. Existe una gran necesidad de reducir el ruido y la contaminación para los ciudadanos, así como para el entorno en el que estudian los niños en las ikastolas y para las necesidades de los deportistas de los clubes deportivos de Ubitarte, que se ven amenazadas por los cursos. Además, se busca crear un «espacio liberado» para avanzar en el desarrollo urbano de Andoain, generando más espacios verdes y mejorando la habitabilidad.
La seguridad debe ser una prioridad. En este tramo, se suelen registrar alrededor de 73.000 vehículos al día y se conoce como un punto negro de la red viaria europea. Cualquier solución debe obligar a dar una respuesta efectiva a esta situación, y no prolongar el problema.
Parece que la principal apuesta por el proyecto lazo es el coste económico, pero las infraestructuras no deben decidirse solo por un precio mínimo. ¿Qué pasará, entonces, con la opinión de los andoaindarras? ¿Qué sucederá en los próximos años si esta solución no funciona y es necesario invertir más dinero público en otros proyectos? Andoain merece una solución definitiva, pensada para las próximas décadas, y no reinstalar un tapón.




